El día era templado y agradable; la terraza de sol y sombras seducía a un ritmo lento pero constante la botella con la cual los marineros celebrábamos la llegada a tierra.
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La llamada llegó, según puedo recordar, entre el segundo y tercer tequila.
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Conocía ya su voz extranjera, pero su cuerpo y su rostro, aun lo imaginaba a partir de aquel felino y resuelto timbre de voz. Pidió nos reuniéramos esa misma tarde. La embarcación que ella dirigía arribaría aquella misma tarde al puerto y era imprescindible vernos.
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Sería una reunión de trabajo y de cortesía, y debía recibir en un par de horas a la mujer de voz italiana que me seducía y cuyo apellido aunque de escritura diversa, fonéticamente sonaba de la misma manera conocida cepa de origen francés de la región de Burdeos. Era, creía yo, una agradable coincidencia.
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Uno de mis oficiales la recibió y acompañó rumbo a la cabina de mando, por cortesía, salí a recibirla a la cubierta principal. No era aquella la primer impresión que imaginé. Era alta y delgada, de rostro ovalado, piel color mediterráneo y contagiosa sonrisa. Tampoco hubiera esperado su vestimenta ya que imaginaba a una persona de vestir sobrio y gesto adusto.
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Pero ese día, ella llevaba, todo de elegante negro, minifalda, mallas y blusa de botones -de los cuales llevaba desabotonados los dos primeros- mas apropiado para una gala que para una reunión de trabajo.
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No podría definirla como una mujer bonita, per de gestos elegantes y modales refinados era atractiva y cautivadora.
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Y entonces lo hizo, giró brevemente el rostro a su costado derecho, y pude ver un perfil del cual resaltaban unos generosos y aduraznados labios perfectamente delineados.
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Me cuesta reconocer que poco recuerdo esa reunión o de la importancia que tenía y que me obligó a abandonar la mesa con mis marineros. Ahora cada vez que en la soledad de mi camarote cierro los ojos me asalta el contornó de aquella boca y recuerdo a la mujer de apellido de cepa francesa a la que ahora llamo: "labios bonitos".

4 Comentarios:
Me hiciste recordar a un chico de ascendencia italiana con los labios más mordisqueables que he conocido en el extranjero.
Son masters en eso de la seducción.
La fuerza del destino me hace pensar una y otra vez en él.
Y cuando coincidimos, me doy cuenta que él también piensa mucho en mí.
C'est la Vie.
Muy padre el cierre de tu post.
Me hizo sonreír.
Lindo domingo túuuuuu!!!
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=pR8VW0XDGrc
unos labios bonitos deberían cantar esto
Besa lento, como si esos labios desaparecieran en la penumbra de los sueños...
Unos labios bonitos para un buen beso :)
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