. . .Patrick O´Brian (Capitán de mar y guerra)
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No es — no creo que sea— un tipo de actividad la cual quien lo ejerce un día se haya levantado con la firme intención de desempeñarla. Creo que el destino, a veces tan sexual y otras tantas tan cruel, pero nunca casual por absurdo que parezca, es en parte cómplice de mostrar el camino a quienes lo han tomado.
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Solían ser sanadores espirituales; a quienes se les contrataba para limpiar el alma de quien estaba a punto morir. Un trabajo nada despreciable a cambio del cual el come-pecados recibía una retribución pecuniaria y en especie. Eventualmente la iglesia católica romana decidió monopolizar este importante negocio a través de la venta de salvoconductos celestiales para ingresar, como viajero VIP, por una fila elegantemente alfombrada que termina en unas amplias puertas automáticas y así evitar la engorrosa aduana celestial comandado por el apóstol Simón Pedro.
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Pero el mundo evolucionó, la oferta creció y ya no solo buscamos a los come-pecados para partir libres, también los buscamos para vivir libres. Ahora podemos encontrar diversas clases de come-pecados disfrazados —entre otros— de abogados, psiquiatras, ministros religiosos y prostitutas.
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Es quizá una oculta vocación, o un sustento, y en ocasiones también un modo lícito de ganarse la vida, pero sobre todo necesario para él sanado. Aunque al terminar de comer pecados, una intensa jaqueca y profunda depresión desanden a empujones y ofensas el camino del comedor.
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Epílogo.- Solo en tus labios he besado el infinito.

3 Comentarios:
Dicen que compararse o equipararse con mitos Escandinavos es pura herejia...
"Soportémonos los unos a los otros con amor fraternal", por favor.
Mamufa me platicó de niña la historia de los comedores de pecados que ella conocía.
En el pueblo de cuyo nombre no puedo acordarme, había un único comedor de pecados, cuya alma, por obvias razones, estaba destinada a ir al fuego eterno, el comedor de pecados tuvo una esposa y un hijo, y una noche donde un hombre importante murió, la esposa del comedor envió a su hijo porque su esposo estaba imposibilitado a que fuera a fingir que comía los pecados del difunto, pero que robara la comida de alrededor del cuerpo; el hijo al llegar a su casa con la comida robada, vió cómo su madre ponía toda esa comida alrededor del cuerpo sin vida de su padre, y su madre, llorando le pidió que comiera los pecados de su padre, y el hijo llorando todavía más, comió todos los pecados de su progenitor.
Dicen que aquello que marcó nuestra niñez, nos acompaña en el subconsciente en nuestra vida adulta.
PD.- Infinito es mi palabra favorita, aún más que Sur.
Saludos túuuuu!!
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